¿Te ha pasado que te duele la cabeza, el estómago o no puedes dormir, y tomas lo primero que encuentras en el botiquín o lo que te recomendó un familiar? La automedicación es una práctica muy común en México, pero no es inofensiva: puede dañar tu salud y, además, es uno de los obstáculos más serios a los que se enfrentan los médicos al hacer un diagnóstico.

En este artículo te explicamos por qué automedicarse es riesgoso, qué pasa cuando se ocultan los síntomas y por qué en salud mental el problema es especialmente delicado.

Los síntomas son mensajes del cuerpo

El cuerpo avisa cuando algo no está bien: dolor, fiebre, vómito, diarrea, cambios en el color de la orina o de la piel, entre otras alertas. Esas señales son pistas muy valiosas para encontrar la causa del problema.

Cuando tomas un medicamento por tu cuenta para quitar el malestar, es posible que el síntoma disminuya, pero la causa sigue ahí. La enfermedad puede continuar avanzando mientras tú te sientes "mejor", y cuando por fin consultas, el problema puede estar más avanzado o ser más difícil de tratar.

¿Por qué la automedicación complica el diagnóstico?

Automedicarse puede enmascarar el problema y hacer más difícil que el especialista llegue a un diagnóstico preciso. Por ejemplo:

  • Los analgésicos pueden ocultar un dolor que era la pista principal de una apendicitis, una infección o una lesión.
  • Algunos analgésicos y antiinflamatorios, como el ácido acetilsalicílico, afectan la coagulación de la sangre, lo que puede complicar procedimientos o cirugías y obligar al médico a tomar medidas adicionales.
  • Los antibióticos tomados sin indicación pueden alterar los resultados de estudios, no servir si la infección es viral y favorecer que las bacterias se vuelvan resistentes.
  • Los antiácidos y antidiarreicos pueden retrasar la detección de problemas digestivos importantes.

Ningún medicamento es completamente inofensivo

Todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios, incluso los de venta libre, los suplementos o los complementos alimenticios como las vitaminas. Algunos riesgos de automedicarse son:

  • Reacciones alérgicas, que en casos poco frecuentes pueden ser graves. Las vitaminas inyectadas, como el complejo B, no están exentas de este riesgo.
  • Interacciones con otros medicamentos que ya tomas, o con el alcohol.
  • Daño a órganos como el hígado, los riñones o el estómago cuando se usan en exceso o por mucho tiempo.
  • Dosis inadecuadas, por exceso o por defecto.
  • Retraso en el tratamiento correcto.

Automedicación y salud mental: un riesgo especial

En salud mental, la automedicación es particularmente delicada. Es frecuente que una persona con estrés, ansiedad o insomnio tome pastillas para dormir o tranquilizantes que le dio un conocido, o que un familiar le "pase" su antidepresivo. Esto puede ser peligroso porque:

  • Algunos tranquilizantes y medicamentos para dormir generan tolerancia y dependencia si se usan sin supervisión.
  • Suspenderlos de golpe puede provocar síntomas de abstinencia.
  • Combinarlos con alcohol aumenta el riesgo de efectos graves. Lee ¿puedo tomar alcohol si estoy tomando antidepresivos o ansiolíticos?
  • Los antidepresivos requieren una valoración individual: no todos sirven para lo mismo y su inicio, ajuste y suspensión deben estar a cargo de un médico. Resuelve tus dudas en todo lo que te preguntabas sobre los antidepresivos.
  • Calmar los síntomas por tu cuenta puede retrasar el diagnóstico de un trastorno de ansiedad, una depresión o un problema médico de fondo.

Además, algunos medicamentos de uso común pueden empeorar la ansiedad. Conoce cuáles en fármacos, estrés y ansiedad.

Cómo usar los medicamentos de forma responsable

  1. Consulta antes de tomar cualquier medicamento nuevo, sobre todo si tienes una enfermedad crónica, estás embarazada o en lactancia.
  2. Informa a tu médico de todo lo que tomas, incluidos suplementos y remedios naturales.
  3. No compartas medicamentos ni uses los que le recetaron a otra persona.
  4. Sigue las indicaciones de tu médico y no cambies ni suspendas un tratamiento por tu cuenta.
  5. Revisa la caducidad y desecha de forma adecuada los medicamentos vencidos.
  6. Guarda los medicamentos fuera del alcance de niños y de personas en riesgo.

Si alguien tomó una cantidad excesiva de medicamentos, de forma accidental o intencional, llama de inmediato al 911.

Remedios naturales: no siempre inofensivos

Muchas personas piensan que lo "natural" no hace daño. Sin embargo, algunas plantas y suplementos tienen efectos potentes y pueden interactuar con medicamentos. Por ejemplo, ciertos productos herbales que se usan para el ánimo o el sueño pueden alterar el efecto de antidepresivos, anticonceptivos o anticoagulantes. Antes de tomar cualquier remedio, té medicinal o suplemento de forma regular, coméntalo con tu médico, sobre todo si estás en tratamiento psiquiátrico.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si notas que necesitas medicamentos con frecuencia para dormir, calmarte o "aguantar" el día, es una señal de que algo necesita atención. Un especialista puede ayudarte a encontrar la causa y un tratamiento seguro. Si te genera dudas la primera cita, lee cómo es tu primera consulta.

En Clínica Relox, nuestros psiquiatras pueden valorar tu caso y orientarte sobre el uso seguro de medicamentos. Agenda tu cita presencial o en línea.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es peligroso automedicarse?

Porque puede ocultar síntomas importantes, retrasar el diagnóstico, provocar reacciones adversas o interacciones con otros fármacos y, en algunos casos, generar dependencia o daño a órganos como el hígado o los riñones.

¿Es peligroso tomar pastillas para dormir sin receta?

Sí. Algunos medicamentos para dormir o tranquilizantes generan tolerancia y dependencia, interactúan con el alcohol y pueden ocultar un problema de fondo. Deben usarse solo con indicación y seguimiento médico.

¿Las vitaminas también pueden hacer daño?

Sí. Aunque suelen considerarse inofensivas, las vitaminas y suplementos pueden causar efectos adversos, interacciones o reacciones alérgicas, sobre todo si se inyectan o se toman en exceso.

¿Puedo tomar el antidepresivo que le recetaron a un familiar?

No. Cada antidepresivo se elige según el diagnóstico, la salud y otros medicamentos de cada persona. Tomar uno sin valoración puede ser riesgoso; consulta a un especialista.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.