Empezó en una fiesta, "solo para probar el sabor a mango". Meses después, el vapeador va en la mochila, aparece al despertar y la ansiedad se dispara si se descarga la batería. Si tú o tu hijo quieren dejar de vapear, no es cuestión de fuerza de voluntad: la nicotina es altamente adictiva, y el cerebro adolescente es especialmente vulnerable a ella (OMS, 2024).
En México, la venta de vapeadores está prohibida, pero su uso entre jóvenes no ha desaparecido. Aquí te explicamos cómo actúa la nicotina, por qué el vapeo y la ansiedad se alimentan entre sí y qué estrategias ayudan a dejarlo.
¿Qué tan común es el vapeo en jóvenes en México?
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2022 encontró que 2.6 % de los adolescentes y 1.5 % de los adultos usaban cigarros electrónicos (Barrera-Núñez et al., 2023). Detrás de ese porcentaje hay cientos de miles de jóvenes, y muchos empezaron sin haber fumado nunca un cigarro.
Lo que dice la ley hoy
- En enero de 2025 se publicó una reforma a los artículos 4.º y 5.º de la Constitución que prohíbe las actividades vinculadas con vapeadores y cigarros electrónicos.
- El 15 de enero de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación una reforma a la Ley General de Salud que prohíbe su fabricación, distribución, venta y publicidad, con penas de uno a ocho años de prisión (DOF, 2026).
- Las penas se dirigen a la producción y el comercio. La prohibición, sin embargo, no resuelve la dependencia de quien ya vapea: eso requiere atención de salud.
¿Por qué engancha tanto el vapeador?
- Sales de nicotina: muchos dispositivos usan esta forma de nicotina, que permite inhalar concentraciones altas con menos irritación en la garganta.
- Uso continuo: a diferencia de un cigarro, que se termina, el vapeador permite dar caladas todo el día casi sin darse cuenta.
- Sabores y diseño: sabores dulces y aparatos discretos facilitan empezar y ocultar el consumo.
- Cerebro en desarrollo: el cerebro sigue madurando hasta alrededor de los 25 años, y la nicotina en la adolescencia puede afectar la atención, el aprendizaje y el control de impulsos (OMS, 2024).
En términos clínicos, la dependencia se evalúa con los criterios de trastorno por consumo de tabaco del DSM-5-TR: deseo intenso, intentos fallidos de reducir el consumo, tolerancia y síntomas de abstinencia, entre otros (DSM-5-TR, APA 2022).
Vapeo y ansiedad: ¿el vapeador calma o empeora?
Muchos jóvenes dicen que vapean "para calmar la ansiedad". El problema es que buena parte de ese alivio es, en realidad, el fin de la abstinencia: entre una calada y otra, la falta de nicotina provoca irritabilidad, inquietud y nerviosismo, y la siguiente dosis los quita por un rato. El ciclo se repite y la ansiedad de fondo no mejora.
Los estudios en personas que dejan de fumar apoyan esta idea: dejar la nicotina se asocia con menos ansiedad, depresión y estrés, no con más (Taylor et al., 2014). Si la ansiedad ya estaba antes, merece tratamiento propio; aquí explicamos qué es la ansiedad y cómo se trata.
Cuando una adicción y otro problema de salud mental van juntos, se habla de patología dual, y lo ideal es tratarlos al mismo tiempo.
Mitos y realidades
- "Es solo vapor de agua con sabor." Es un aerosol con nicotina, solventes, saborizantes y otras sustancias que llegan a los pulmones.
- "El mío no tiene nicotina." Las etiquetas no siempre son confiables, menos en productos de venta ilegal.
- "Vapear es mejor que fumar, así que está bien." Para un joven que nunca fumó, no hay un "menor daño": hay una adicción nueva.
- "Lo dejo cuando quiera." Mucha gente subestima su dependencia hasta que intenta dejarlo.
¿Cómo dejar de vapear? Estrategias que ayudan
La investigación sobre cómo dejar el vapeo es reciente, pero ya hay pistas útiles. Una revisión Cochrane encontró evidencia de baja certeza de que los programas de mensajes de texto aumentan el abandono en jóvenes de 13 a 24 años (Butler et al., 2025). Con lo que se sabe del tabaco, estos pasos ayudan:
- Elige una fecha para dejarlo, de preferencia en las próximas dos semanas.
- Identifica tus detonantes: al despertar, al estudiar, con ciertos amigos, después de comer o con estrés.
- Deshazte de dispositivos y cargadores y pide a tus amigos que no te ofrezcan.
- Prepárate para la abstinencia: irritabilidad, antojo, insomnio o dificultad para concentrarte suelen ser más intensos los primeros días y luego disminuyen.
- Ten sustitutos a la mano: agua, chicle sin azúcar, caminar o respirar lento unos minutos hasta que pase el antojo.
- Busca apoyo profesional: la terapia cognitivo-conductual tiene buena evidencia en adicciones; conoce el enfoque cognitivo-conductual contra las adicciones.
- Si recaes, no empiezas de cero: analiza qué pasó y vuelve a intentarlo. Muchas personas necesitan varios intentos.
En algunos casos, el médico puede valorar medicamentos o terapia de reemplazo de nicotina. En adolescentes la evidencia es más limitada, así que esta decisión siempre la toma un especialista; nunca te automediques.
Si eres mamá o papá: cómo hablar del vapeo
- Elige un momento tranquilo y pregunta con curiosidad, sin interrogatorio: "¿Qué te gusta del vapeador? ¿Has intentado dejarlo?".
- Evita que las amenazas y los castigos sean la única respuesta; suelen llevar a ocultar el consumo.
- Comparte información, no sermones, y reconoce que dejarlo es difícil.
- Pon atención a la ansiedad, el ánimo y el sueño: a veces el vapeo es una forma de lidiar con algo más.
Aquí encontrarás más pautas para acercarte y ayudar a hijos adolescentes.
Cuándo buscar ayuda
- Has intentado dejarlo varias veces sin lograrlo.
- Vapeas nada más despertar o te despiertas de noche para hacerlo.
- La ansiedad, la irritabilidad o el insomnio son muy intensos al intentar dejarlo.
- También consumes alcohol, marihuana u otras sustancias.
- Hay tristeza persistente, aislamiento o pensamientos de hacerte daño.
Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, llama al 911. También puedes llamar a la Línea de la Vida (800 911 2000), gratuita y disponible las 24 horas.
La Línea de la Vida también orienta sobre adicciones y puede canalizarte a servicios de atención.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si la nicotina ya decide por ti cuándo estudias, duermes o sales, o si como familia no saben por dónde empezar, una valoración profesional ayuda a armar un plan realista, atender la ansiedad de fondo y prevenir recaídas.
En Clínica Relox, psiquiatras y psicólogos atienden a adolescentes y adultos con consumo de nicotina y otras sustancias, en Chimalistac o en línea por Zoom. Conoce nuestros tratamientos de psiquiatría y psicoterapia o agenda tu cita.
Fuentes
- Barrera-Núñez DA, et al. Consumo de tabaco y uso de cigarro electrónico en adolescentes y adultos mexicanos. Ensanut Continua 2022. Salud Pública de México. 2023;65(supl. 1):S65-S74.
- Diario Oficial de la Federación. Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Salud en materia de vapeadores y cigarrillos electrónicos. 15 de enero de 2026.
- Organización Mundial de la Salud. Tabaco: cigarrillos electrónicos (preguntas y respuestas). 2024. who.int
- Taylor G, et al. Change in mental health after smoking cessation: systematic review and meta-analysis. BMJ. 2014;348:g1151.
- Butler AR, et al. Interventions for quitting vaping. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2025.
- American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision (DSM-5-TR). 2022.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la abstinencia de nicotina al dejar de vapear?
Los síntomas, como irritabilidad, ansiedad, antojo intenso, insomnio y dificultad para concentrarse, suelen empezar en las primeras horas, son más fuertes durante los primeros días y van disminuyendo en las siguientes semanas. El antojo puede reaparecer ante detonantes durante más tiempo. Tener un plan para esos momentos y apoyo profesional facilita mucho el proceso.
¿Vapear causa ansiedad?
La nicotina puede empeorar la ansiedad. Entre una calada y otra aparece una abstinencia leve que produce nerviosismo e irritabilidad, y volver a vapear la alivia por un rato, lo que crea la ilusión de que el vapeador calma. Los estudios en personas que dejan de fumar muestran que, con el tiempo, la ansiedad tiende a disminuir después de dejar la nicotina.
¿Es ilegal vapear en México?
Desde enero de 2026, la Ley General de Salud prohíbe fabricar, distribuir, vender y anunciar vapeadores y cigarros electrónicos, con penas de prisión para quien los comercialice, además de la reforma constitucional publicada en 2025. Más allá de lo legal, si ya existe dependencia a la nicotina lo importante es buscar apoyo de salud para dejarla.
¿Qué hago si descubro que mi hijo vapea?
Respira antes de reaccionar y busca un momento tranquilo para hablar. Pregunta con curiosidad por qué empezó, cuánto lo usa y si ha intentado dejarlo. Evita que el castigo sea la única respuesta, porque suele llevar a ocultarlo. Ofrece ayuda concreta y, si hay dependencia, ansiedad o consumo de otras sustancias, busca una valoración con un especialista.
¿Hay medicamentos para dejar de vapear?
Algunos tratamientos que se usan para dejar de fumar, como la terapia de reemplazo de nicotina, la vareniclina o la citisina, se están estudiando para el vapeo, y la evidencia todavía es inicial. En adolescentes los datos son más limitados. Por eso cualquier medicamento debe indicarlo un médico, acompañado de apoyo psicológico y un plan para manejar los detonantes.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.



