Estás frente a un auditorio, en una junta o en la fila del súper. De pronto el corazón se dispara, el aire no alcanza, las manos tiemblan y una idea se impone: "me está dando un infarto". Un ataque de pánico en público es una de las experiencias más aterradoras que alguien puede vivir, y en los últimos meses se ha hablado mucho de él porque cada vez más personas se atreven a contarlo.

La buena noticia es que, aunque se siente como una emergencia mortal, un ataque de pánico no daña el corazón de una persona sana y tiene tratamientos con muy buena evidencia. Aquí te explicamos qué ocurre en tu cuerpo, qué hacer en el momento y cuándo conviene pedir ayuda.

¿Qué es un ataque de pánico y por qué se siente como un infarto?

Un ataque de pánico es una oleada brusca de miedo o malestar intenso que alcanza su punto máximo en cuestión de minutos y se acompaña de al menos cuatro de trece síntomas físicos o mentales (DSM-5-TR, APA 2022).

Entre ellos están las palpitaciones, la sudoración, el temblor, la sensación de ahogo, el dolor u opresión en el pecho, la náusea, el mareo, los escalofríos o bochornos, el hormigueo, la sensación de irrealidad y el miedo a perder el control o a morir.

Lo que pasa por dentro es una falsa alarma del sistema de defensa. El cerebro interpreta un peligro que no existe y activa la respuesta de "lucha o huida": libera adrenalina, acelera el corazón, tensa los músculos y hace que respires más rápido. Esa respiración acelerada baja el dióxido de carbono en la sangre y provoca mareo y hormigueo, lo que a su vez alimenta el miedo. Por eso se parece tanto a un problema cardiaco.

Un dato que sorprende

Los ataques de pánico son mucho más comunes de lo que se cree. En las encuestas mundiales de salud mental de la OMS, alrededor de 13 de cada 100 personas dijeron haber tenido al menos uno en su vida, pero solo una de cada ocho de ellas cumplía criterios de trastorno de pánico (de Jonge et al., 2016). Tener un ataque no significa tener un trastorno.

Ataque aislado o trastorno de pánico: ¿cuál es la diferencia?

Un ataque aislado puede aparecer en una época de mucho estrés, tras una mala noche, con exceso de cafeína o al consumir alguna sustancia. Es intenso, pero no se repite ni cambia tu vida.

El trastorno de pánico se diagnostica cuando los ataques son recurrentes e inesperados y, durante al menos un mes, la persona vive con miedo constante a que vuelvan o cambia su conducta para evitarlos: deja de ir a ciertos lugares, ya no maneja o no acepta presentaciones en público (DSM-5-TR, APA 2022).

Con el tiempo puede aparecer agorafobia, que es evitar sitios donde sería difícil escapar o recibir ayuda. Si quieres entender el panorama completo, revisa nuestra guía sobre qué son los ataques de pánico y cómo se tratan.

Mitos que conviene desmontar

  • "Es solo falta de carácter." Falso. Es una reacción biológica del sistema nervioso que le puede pasar a cualquiera, incluidas personas acostumbradas a hablar frente a miles.
  • "Respirar en una bolsa de papel lo quita." No se recomienda: si en realidad hay un problema cardiaco o respiratorio, puede ser peligroso. Es mejor respirar lento y sin bolsa.
  • "Si evito el lugar, ya no me pasará." La evitación alivia a corto plazo, pero hace crecer el miedo y reduce tu mundo.
  • "Me voy a volver loco." Un ataque de pánico no provoca psicosis ni pérdida permanente del control.

¿Qué hacer durante un ataque de pánico en público?

Si ya sabes que se trata de pánico porque un médico descartó otras causas, estas estrategias te ayudan a atravesar los minutos más intensos:

  1. Ponle nombre: dite "esto es un ataque de pánico, es incómodo pero no peligroso y va a pasar".
  2. Respira lento: inhala por la nariz en cuatro tiempos y exhala por la boca en seis. Alargar la exhalación ayuda a frenar la respuesta de alarma.
  3. Busca un punto de apoyo: siéntate, recárgate en una pared y siente los pies en el piso.
  4. Ancla tu atención: nombra cinco cosas que ves, cuatro que tocas y tres que escuchas.
  5. No pelees con las sensaciones: obsérvalas como una ola que sube y baja. Luchar contra ellas suele intensificarlas.
  6. Si estás en un escenario o una reunión, pedir un minuto y un vaso de agua es válido. No tienes que demostrar nada.

Señales de alarma: cuándo ir a urgencias

  • Es la primera vez que te ocurre y nadie ha descartado un problema del corazón.
  • El dolor de pecho es opresivo, se extiende al brazo, la mandíbula o la espalda, o no cede.
  • Tienes factores de riesgo cardiaco: edad, hipertensión, diabetes, tabaquismo o antecedentes familiares.
  • Hay desmayo, dificultad para hablar, debilidad de un lado del cuerpo o los síntomas son distintos a otras veces.

Ante la duda, llama al 911. Descartar un infarto nunca es una exageración.

¿Cómo se trata el trastorno de pánico?

El trastorno de pánico es uno de los problemas de ansiedad que mejor responden al tratamiento. Las guías clínicas coinciden en dos pilares (NICE CG113):

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): enseña a interpretar las sensaciones del cuerpo sin catastrofismo y a exponerse poco a poco a lo que se teme, incluidas las propias sensaciones físicas. Una revisión Cochrane la sitúa entre las psicoterapias con mejor respaldo para el pánico (Pompoli et al., 2016). Aquí te contamos cómo funciona la terapia cognitivo-conductual.
  • Medicamentos: los antidepresivos de tipo ISRS son de primera elección cuando se necesita fármaco (Bighelli et al., 2018). Su efecto tarda algunas semanas y deben ser indicados y vigilados por un psiquiatra.

Las benzodiacepinas pueden calmar en el momento, pero las guías no las recomiendan como tratamiento de largo plazo porque se asocian con peores resultados a la larga y con riesgo de dependencia (NICE CG113). Nunca las tomes sin receta. Puedes leer más sobre los fármacos para el estrés y la ansiedad.

También ayuda reducir la cafeína y el alcohol, dormir lo suficiente y hacer ejercicio con regularidad. El pánico suele convivir con otros cuadros, como la ansiedad generalizada o la depresión, así que vale la pena una evaluación completa. Conoce los distintos tipos de trastornos de ansiedad.

¿Cómo ayudar a alguien que tiene un ataque de pánico?

  • Mantén la calma y habla en voz baja, con frases cortas: "Estoy aquí, esto va a pasar".
  • Llévala a un lugar con menos ruido y gente, si es posible.
  • Respira lento junto con ella para que pueda seguir tu ritmo.
  • Evita frases como "cálmate" o "no es nada": invalidan lo que siente.
  • Si hay cualquier duda sobre el corazón, llama al 911.

Después del episodio, ofrécele acompañarla a una valoración. Muchas personas tardan años en pedir ayuda por vergüenza.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Consulta si los ataques se repiten, si vives con miedo a que vuelvan, si empezaste a evitar lugares, viajes o presentaciones, o si recurres al alcohol o a pastillas para controlarlos. Cuanto antes se trata, más fácil es evitar que el miedo se generalice.

En Clínica Relox, psiquiatras y psicólogos evalúan y tratan el trastorno de pánico de forma integral, en consulta presencial en Chimalistac o en línea. Conoce nuestros servicios de diagnóstico y tratamiento o agenda tu cita cuando estés listo.

Fuentes

  • American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision (DSM-5-TR). 2022.
  • National Institute for Health and Care Excellence. Generalised anxiety disorder and panic disorder in adults: management (CG113). 2011, actualizada 2020. nice.org.uk/guidance/cg113
  • de Jonge P, et al. Cross-national epidemiology of panic disorder and panic attacks in the World Mental Health Surveys. Depression and Anxiety. 2016;33(12):1155-1177.
  • Pompoli A, et al. Psychological therapies for panic disorder with or without agoraphobia in adults: a network meta-analysis. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2016.
  • Bighelli I, et al. Antidepressants versus placebo for panic disorder in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2018.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si es un ataque de pánico o un infarto?

No siempre es posible distinguirlos sin una revisión médica, porque comparten síntomas como dolor de pecho, falta de aire y sudoración. Si es la primera vez, si el dolor es opresivo o se extiende al brazo o la mandíbula, o si tienes factores de riesgo cardiaco, acude a urgencias o llama al 911. Una vez descartado un problema del corazón, un especialista puede confirmar si se trata de pánico.

¿Cuánto dura un ataque de pánico?

Por definición, alcanza su punto máximo en pocos minutos y después los síntomas van bajando. Aunque se sienta eterno, la fase más intensa suele ser breve. Es común quedar con cansancio, tensión o miedo durante horas. Si los síntomas no ceden o son distintos a otras ocasiones, busca atención médica para descartar otras causas.

¿Un ataque de pánico puede matarte?

En una persona sana, un ataque de pánico no causa la muerte ni daña el corazón, aunque la sensación de morir sea muy real. El riesgo está en confundir un problema cardiaco verdadero con pánico, o en que el miedo lleve a evitar la vida cotidiana. Por eso conviene una valoración médica inicial y, después, tratamiento psicológico o psiquiátrico.

¿El trastorno de pánico se quita?

Es uno de los trastornos de ansiedad que mejor responde al tratamiento. Con terapia cognitivo-conductual y, cuando hace falta, antidepresivos indicados por un psiquiatra, la mayoría de las personas reduce mucho la frecuencia de los ataques o deja de tenerlos. No hay garantías iguales para todos, pero el pronóstico con tratamiento es bueno.

¿Qué tomar para un ataque de pánico?

No te automediques. Algunos tranquilizantes calman en el momento, pero pueden generar dependencia y las guías no los recomiendan como tratamiento a largo plazo. El tratamiento de primera elección es la terapia cognitivo-conductual y, si se necesita medicamento, un antidepresivo indicado y vigilado por un psiquiatra. En la crisis, la respiración lenta y el anclaje sensorial ayudan.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.